abraham isaac prueba de fe“…ALZÓ ABRAHAM SUS OJOS Y VIO DE LEJOS EL LUGAR” (Génesis 22:4)

El momento de la prueba en la Biblia

A veces, cuando tu fe está a prueba, necesitas apartarte de la gente.

Cuando Dios le dijo a Abraham: “Toma… a tu hijo…, y ofrécelo… en holocausto sobre uno de los montes que Yo te diré” (Génesis 22:2), Abraham no sabía exactamente adónde iba. Pero el Señor se lo mostró, ¡porque cuando andas con Dios, Él dirige tus pasos! Incluso te dará pistas sobre los próximos sucesos. ¡El problema está en que no siempre oímos lo que su Espíritu nos está diciendo! Dios no nos guía generalmente con “teatro”. No está en el viento, en el fuego, o en el terremoto. ¡Pero cuando escuchas, su voz apacible y delicada te dirá en quién puedes confiar, dónde es seguro descansar, y qué hacer a continuación (Ver 1 Reyes 19:11-18)! Abraham no sabía exactamente a qué monte dirigirse, pero Dios le dijo que lo sabría cuando lo viera. La Biblia dice: “Al tercer día alzó Abraham sus ojos y vio de lejos el lugar” (Génesis 22:4).

En aquel momento, Abraham les dijo a sus siervos: “Esperad aquí… Yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros” (Génesis 22:5). Hay un momento durante la prueba cuando incluso tus más allegados no pueden estar contigo, ¡un momento cuando la adoración se convierte en sacrificio! Adoración significa expresar el valor de algo. La verdad es que no hay tal adoración hasta que no deposites algo valioso para ti delante del Señor. Fíjate: Abraham dijo:

“…volveremos…” (Génesis 22:5b). ¡Tremendo! En el momento que puedas decir: “No sé cómo Dios va a intervenir, pero cuando esto haya pasado, volveré”, ¡ya habrás ganado la batalla!