«…SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS…» (Hebreos 11:6)

El Señor tiene un gran deseo de que le creamos a Él. La Biblia dice: «…sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe y que recompensa a los que lo buscan» (Hebreos 11:6). La fe es una fuerza espiritual muy poderosa y es aquello a lo que el Señor responde.

Pero debemos aguardar que nuestra fe sea desafiada. El enemigo confundirá nuestra mente con dudas y miedos, y cuando lo haga, necesitamos examinar nuestro corazón para ver lo que hay en él. Podemos creer la Palabra de Dios en lo más profundo de nuestro ser aunque nuestra mente lo ponga en duda. Así que, debemos hacer hincapié en lo que hay en nuestro interior, no en lo que hay en nuestra cabeza; no nos corresponde creer a nuestras dudas, tenemos que desafiarlas y creer al Señor.

Algunas veces, la duda comienza con una distracción. Cuando nos distraemos de las promesas de Dios, empezamos a dudar. Mientras pensamos cada vez más acerca de nuestros problemas, nuestra fe comienza a fluctuar. Como un láser, tenemos que concentrarnos en las promesas del Señor, en su poder y en su voluntad de obrar a nuestro favor y solamente echar una simple miradita a nuestros problemas. No negamos su existencia, pero nos negamos a darles demasiada atención. Santiago escribió: «Pero pida con fe, no dudando nada, porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor, ya que es persona de doble ánimo e inconstante en todos sus caminos» (Santiago 1:6-8). Debemos estar anclados a lo que Dios dice y cuando nuestras circunstancias comiencen a cambiar, no ir sin rumbo por todas partes.

  • Gracias por las ricas enseñanzas pero habría modo de quitar ese sobrecito enmarcado rojo con la palabra “mensaje”? Es muy molesto! Gracias otra vez.!!!

    • Eliana, si te refieres a nuestro chat para miembros, pedimos disculpas. Pero es necesario para el soporte a los socios del ministerio. Bendiciones!