Centro de Estudios Bíblicos

La cara del diablo

El diablo, lleno de furor, ha descendido a ustedes, porque sabe que le queda poco tiempo. Cuando el dragón se vio arrojado a la tierra, persiguió a la mujer. La serpiente, arrojó por sus fauces agua para que la corriente la arrastrara. Entonces el dragón se enfureció contra la mujer y se fue a hacer guerra contra sus descendientes, los cuales obedecen los mandamientos de Dios y se mantienen fieles al testimonio de Jesús. Apocalipsis 12:12-17.

Creo que a todos se nos dificulta aceptar que podamos tener enemigos, si alguien me pregunta si los tengo, inmediatamente me apresuraré a responder: jamás de ninguna manera podría aceptar vivir sabiendo que alguien me mira de lejos con rencor o peor odio.
La verdad es que a través de nuestra vida altercamos con muchas clases diferentes de enemigos, desde el niñito que te agarró cólera en la primaria o la jovencita que te miraba con odio en la secundaria, hasta el compañero de trabajo que habla mal de ti a todos tus colegas.
Algunos de estos enemigos son gratuitos, nunca buscaste su odio ni rechazo, ellos tuvieron razones increíbles e irracionales que seguramente en tu lectura, nunca provocaste, pero cualquiera que sean las razones personales: Celos, envidias, malicia, rencor o personalidad, estuvieron allí, quitándote la paz.
Ningún ataque de enemigo se pueden minimizar, los golpes más intensos pueden venir de los seres más cercanos y amados, que pesadilla es vivir tratando de sortear los puntillazos de alguien que busca tu mal.
Enemigos: Filipenses 3:18-20 Muchos se comportan como enemigos de la cruz de Cristo, adoran al dios de sus propios deseos. Hechos 13:10 Enemigo de toda justicia, lleno de todo tipo de engaños y de fraude, tuercen los caminos del Señor. Mateo 13:39 La mala hierba son los hijos del maligno y el enemigo que la siembra es el diablo. Miqueas 7:5-6 Y los enemigos de cada cual están en su propia casa.

Hay que conocer al enemigo, verle el rostro y tratar de entender qué mueve su impulso contra ti, cada salto externo contra tu integridad, cada mentira exagerada, palabra ociosa o mirada furtiva no vienen sin propósito, hay algo más grande que solo una envidia a tu éxito.

El ataque fundamental está dirigido a tu alma, es decir, tu mente, emociones y voluntad. ¿Por qué yo Porque con la voluntad decidiste a aceptar a Cristo como tu Salvador, es con tus emociones que eres motivado a gozarte en las pruebas, y es con tu mente que desarrollas nuevas actitudes y desechas viejas costumbres.
Lo que el adversario busca es cautivar tu espíritu, pero como no puede, tratará de conseguir tu alma y por eso infringe todas esas molestias y dolores, usando y manipulando a esos enemigos: I Timoteo 5:15. Y es que algunas ya se han descarriado para seguir a Satanás

Porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios. Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales Efesios 6:12.

El enemigo de nuestras almas anda suelto, su rostro no es como lo pintan las caricaturas, colorado por la ira, con cachos puntiagudos y maléficos, arrastrando una cola delgada que huele a azufre. No, el enemigo de Dios ha declarado la guerra espiritual al Señor de la creación y ¡tú eres el premio mayor!.
Sabe que le queda poco tiempo, por eso su ejercito esta rodeando más que nunca a los redimidos del Señor, Ataca tus finanzas, golpea tu salud, té quita la paz, amarga tus relaciones, crea enemigos donde había amigos, te hace creer que todos están contra ti, quiere tomar tu voluntad para que decidas retroceder en tu fe, toma tus sentimientos para que te llenes de rencor, usa tu intelecto para que maquines venganza.
El dragón busca tu alma, te persigue sin descansar y cuando por fin te tiene, te arrastra al foso de la amargura donde guarda un lugar para ti y tu descendencia.
Lamentaciones 3: 12
Con el arco tenso, me ha hecho el blanco de sus flechas. Me ha partido el corazón con las flechas de su aljaba. Soy el hazmerreír de todo mi pueblo, todo el día me cantan parodias. Me ha llenado de amargura, me ha saturado de hiel. Me ha estrellado contra el suelo, me ha hecho morder el polvo. Me ha quitado la paz, ya no recuerdo lo que es la dicha, Y digo: La vida se me acaba, junto con mi esperanza en el Señor.

Satanás puede perturbar tu alma, cegar tus sentidos para que te alejes de Dios, pero no podrá quitar el Espíritu Santo que vive en aquellos que han recibido a Jesús como Salvador. No podrá separarte de los brazos amorosos de tu Padre Celestial.

Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni ángeles, ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.
Romanos 8:38

Tenemos esta espepranza y por eso no desmayamos, la tentación huirá cuando arrepentido busques que Dios eche fuera al adversario y te regale la gracia del perdón.
Dios te bendiga

Martha Bardales

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