Siendo renacidos…por la Palabra de Dios que vive y permanece para siempre.1 Pedro 1:23.

De cierto,de cierto os digo,que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre,os lo dará.
Juan 16:23.

 

La permanente Palabra de Dios

el Devocional Diario

La palabra escrita es el mensaje entregado por la Palabra, que es Cristo mismo. Como él está vivo y es eterno, así la Palabra es viva y permanente.

Viva: hace su trabajo en el alma y responde a la diversidad de las necesidades del hombre.

Permanente: no cesa y nunca cesará de ser la expresión perfecta del pensamiento de Dios. Porque “el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”, dijo el Señor Jesús (Mateo 24:35). Entre otras razones, justamente porque no pasa, la Palabra es la verdad.

El hombre mortal y efímero, con quien Dios quiso comunicarse, puede optar por ignorar su mensaje. Pero ignorarlo es rehusar recibir a Cristo, la Palabra encarnada, quien vino para traernos la gracia y la verdad. Que el hombre la ignore o la reciba, es su decisión, pero la Palabra “vive y permanece para siempre”.

Existió antes que el hombre y subsistirá después de él. Ella lo juzgará si persiste en su rechazo, su indiferencia o su desprecio. Si la escucha con humildad y confianza (a esto llamamos fe), ella será para él fuente de vida y paz, porque Dios se comprometió por medio de ella, y él no puede mentir.

Finalmente, la Palabra (Jesucristo) se vuelve para el hombre el medio a través del cual puede hablar a Dios. En virtud de la obra de Cristo, nuestro mediador, y en su nombre, es decir, con su aprobación, podemos orar a Dios.