Devocional-Diario-Arboles
Devocional Diario – Árboles En Júbilo

“Alégrense los cielos, y gócese la tierra; Brame el mar y su plenitud. Regocíjese el campo, y todo lo que en él está; Entonces todos los árboles del bosque rebosarán de contento”
(Salmos 96:11, 12).

El cristianismo no es una voz en el desierto, pero si una vida en el mundo. No es una idea en el aire, pero si, pies en el suelo siguiendo en el camino de Dios. No es algo exótico para ser mantenido debajo de una botella de vidrio, pero si una planta fuerte para producir doce meses de frutos en todos los tipos de tiempo. (Maltbie D. Babcock)

¿Qué ha sido el Cristianismo para nosotrosí ¿Una experiencia en una cierta noche, qué fue vivida y olvidada? ¿Una emoción pasajera que luego se enfrió y fue tirada en un cajón con la etiqueta “cosas pasadas”? ¿Algo que marcó nuestras vidas pero que, despues de varias tentativas, no conseguimos repetir?

El Cristianismo necesita estar vivo y brillante en todas nuestras actitudes. No es algo que debemos mantener guardado, como un regalo especial que estimamos mucho, pero si una piedra preciosa que necesita ser mostrada a todos, todos los días, en todas las ocasiones. Es el camino de nuestra dicha, el perfume que necesita alcanzar a todos que nos rodean, un propósito que nos conducirá al puerto eterno celestial.

Cuando escondemos la bendición que recibimos al abrir el corazón para el Señor Jesus, apagamos su luz, impedimos su propagación, nos convertimos en árboles secos y sin frutos, no glorificamos a Dios.

La vida cristiana es maravillosa. Es Cristo viviendo en nosotros; somos nosotros viviendo en Su presencia. No existe experiencia más gloriosa y más gratificante. El mundo es como un bosque y nosotros somos los árboles cantando con grande júbilo. Mientras cantamos, los cielos se alegran, la tierra se llena de regocijo. Todo es felicidad cuando los verdaderos cristianos están haciendo su parte, brillando y alumbrando el mundo para que el Salvador sea engrandecido.