Que-hago-un-minuto-antes-de-predicar-sermon-biblia-versiculos
¿Qué Deberías Hacer Minutos Antes de tu Predicación en la Iglesia? ¿Qué Dice La Biblia? ¿Hay Algún Versículo Bíblico que Puede Ayudarte?

¿Qué Deberías Hacer Minutos Antes de tu Predicación en la Iglesia? ¿Qué Dice La Biblia? ¿Hay Algún Versículo Bíblico que Puede Ayudarte?

Te aseguro que este texto bíblico que compartiré contigo en la palabra de Dios llenará tu corazón de fe y valor antes de predicar un sermón.

Cuando llegue al Brasil por primera vez para predicar como invitado (aún no vivía aquí), una de las cosas que más me llamo mi atención era el fervor con que algunos pastores oraban antes de iniciar su predicación o sermón. Esto evidentemente era un síntoma de su confianza y fe para transmitir el mensaje de Dios. Pero, algunos de ellos confieso, hacían cosas que para mí como buen latino del idioma español, parecían como rituales extraños sin sentido o carentes de algún sustento bíblico.

¿Y Tú, que haces antes de predicar un sermón?

Lee con toda atención y dedicación está palabra que deseo dejarte el día de hoy, la cual se encuentra en la primera epístola del apóstol Pedro, que dice:

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros (1 Pedro 5:6-7).

Estos son algunos de los versiculos bíblicos que solía leer algunos minutos antes de predicar. Hoy, estas palabras están guardadas en lo profundo de mi corazón y oro para que también lo hagas tú.

Alguien dijo que el miedo a hablar en público es igual al de la muerte. Esto no es extraño para mí, debido a que, como pastor y profesor de teología he visto en varias oportunidades alumnos entrando en estado de shock, solo al momento de abrir la boca al pararse frente al púlpito.

Creo que para ningún ser humano el confiar es algo natural después de la caída de Adán por causa del pecado. Pero creo que debemos aprender a disfrutar, saborear, y prosperar desde el púlpito que Dios nos dio, el bello mensaje de salvación.

El ancla de mi confianza, claro está, puede sorprenderte. No uso tácticas o trucos de autoayuda para hablar en público. No me hago la idea de que todo el mundo en la iglesia está en paños menores. (Es sorprendente cómo la autoayuda y mucha gente recomienda esto). También que te hagas al visco como viendo 2 personas en vez de una, algo que, cuando éramos niños hacíamos mucho.

Lo único que hago y creo que deberías también hacer es visualizar 2 cosas creo son vitales antes de transmitir un sermón:

1) Una es reconocer la grandeza de mi Dios.

2) Saber que hay un pueblo que necesita ardientemente lo que tengo que decir.

La predicación es la entrega responsable y guiada por el Espíritu Santo, para transmitir las palabras de Dios a través de una persona, la cual se ha cedido a su AMOROSA voluntad y entendido sus MÁS ALTOS propósitos.

Pastor Carlos Vargas

Algo que debes reconocer, así como tuve que hacerlo yo en algún momento de mi vida, es darte cuenta de tu incapacidad de realizar los planes de Dios solo. De este modo reconocer tu incapacidad de predicar la palabra de Dios por ti mismo. Si fuera yo el que lo hiciera, cometería grandes errores, y no conseguiría dar en un mensaje corto de unos minutos, luego correría a un lugar lleno de vergüenza para esconderme de lo mal que lo hice. Por otro lado, cuando entiendo y me doy cuenta de que Dios está haciendo algo relevante por su iglesia y en los corazones de su pueblo, allí las cosas cambian y estoy listo para predicar el sermón. ¡Es realmente maravillo ver el obrar de Dios!

Deseo antes de terminar hablar de la confianza en Dios e invitarte a leer este versículo bíblico:

Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis, sino que dijisteis: No, antes huiremos en caballos; por tanto, vosotros huiréis. Sobre corceles veloces cabalgaremos; por tanto, serán veloces vuestros perseguidores. Un millar huirá a la amenaza de uno; a la amenaza de cinco huiréis vosotros todos, hasta que quedéis como mástil en la cumbre de un monte, y como bandera sobre una colina. Por tanto, Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto, será exaltado teniendo de vosotros misericordia; porque Jehová es Dios justo; bienaventurados todos los que confían en él (Isaías 30:15-18).

Mi confianza se basa, en primer lugar, en el carácter de mi Dios: Él es grande, misericordioso y siempre fiel, Él está superinteresado en que su palabra corra hasta los confines de la tierra. En segundo lugar, mi confianza tiene como ancla el carácter de su hijo Jesucristo, llamado a ser su único representante aquí en la tierra.

Una de las verdades que debes estableces es que Dios nunca llama a los calificados, Él califica a los llamados. ¿Cuál es la fuente de tu confianza en la vida? Para mí, es el hecho de que soy llamado por Dios y que Aquel que me llamó me respalda. Él siempre está dispuesto para socorrerme si estoy disponible para predicar para Él. ¿Estás preparado para vivir una vida que sea totalmente dependiente de Dios?

2 COMENTARIOS

  1. Gracias Pastor. Dios lo bendiga siempre. Muy bello y muy útil el artículo. Atte. Pr. Hernán Becerra

DEJA TU OPINIÓN

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí