MAYORDOMÍA DEL DINERO Y DE LAS POSESIONES

Por. Jorge Soria

Tomado de: Cómo administrar tu vida y ser próspero

La palabra de Dios decreta que no podemos servir a dos señores. Debemos decidir servir a Dios a fin que las riquezas (dinero y posesiones) nos sirvan a nosotros.

Además, Dios nos ha dado la unción (habilidad sobrenatural y divina) para hacer riquezas.

El servir a las riquezas nos hace siervos y esclavos del dinero, y nos salimos de la cobertura de Dios.

La palabra también declara que mientras la tierra permanezca no cesarán la siembra y la cosecha, así como las condiciones y las estaciones para que éstas tengan resultados.

De acuerdo a la ley de la siembra y la cosecha debemos administrar el dinero como una semilla para obtener mas dinero y bienes.

Si el dinero que tenemos en este momento no lo vemos como una cosecha, entonces lo usamos como semilla.

También, debemos recordar que cuando sembramos semillas, no sólo cosechamos semillas sino un árbol completo.

Esta semilla (dinero) es extraída de la combinación del uso de nuestros dones, talentos y habilidades más el tiempo.

Por lo tanto, no sólo tiene un valor monetario sino que simboliza nuestro tiempo, esfuerzo y planificación.

Cuando alguien paga una salario esta evaluando la productividad de un trabajador. Y el trabajador es recompensado por su labor diaria.

Nuestro dinero adquiere los bienes materiales que necesitamos y deseamos. Cada inmueble, equipo o herramienta brinda comodidad y facilita nuestro propósito en la vida.

En Proverbio 4:9 dice que; honra a Jehová con tus bienes, y con la primicia (diezmos) de todos tus frutos.

La forma de honrar a Dios y proclamarlo nuestro proveedor y Señor es darle las primicias de todos nuestros frutos. La décima parte de nuestros ingresos le pertenecen a Dios (Diezmo).

Cuando un granjero presentaba o mecía las primicias delante de Dios significaba que estaba agradecido por los primeros frutos y los consideraba una bendición, a su vez declaraba que si los primeros frutos son buenos así será hasta el final de la cosecha.

Algunos solían considerar la parte material o financiera, pero el diezmo tiene un valor espiritual.

El diezmo representa nuestra sumisión y nuestro honor a Dios como administradores de Sus bienes.

Cuando dice las primicias de todos sus frutos, claramente está diciendo que el diezmo no es una siembra sino la honra que le damos porque vemos la manifestación de sus bendiciones.

Nosotros damos los diezmos y las ofrendas en la posición de hijos y administradores, como gente próspera y bendecida que sabemos que los principios de Dios funcionan, y lo hacemos en fe.

Abraham dio los diezmos de todo después que Melquisedec lo declaro como un hombre de fe y lleno de bendiciones. No dio para ser bendecido sino porque ya lo era. Dio de la abundancia de su corazón, sin tristeza ni por necesidad.

Actualmente los diezmos se dan en la iglesia local. Mientras que las ofrendas también pueden ir a otros ministerios u hombres de Dios.

Las ofrendas voluntarias son semillas para mejorar e incrementar nuestras cosechas.

También debemos ahorrar semillas (dinero) para que Dios pueda bendecir nuestros graneros (cuentas financieras). Y además debemos saber invertir sabiamente para obtener mayores ganancias.

Usado con permiso del autor para la Revista Ministerio Mujer.

Todo lo hizo hermoso en su tiempo. Eclesiastés 3:11

“Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas (hechos) publicará” Isaías 43:21

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