Más barato Que Una Pelicula

 

“Buscad al Señor mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano” (Isaias 55:6).

 

Una mujer llevó sus tres hijos pequeños, dos niños y una niña, para asistir una pelicula en la matinée de sábado a la tarde.  Las entradas costaban 5 dolares y la hija vio cuando la madre entregó 20 dólares y recibió los cuatro entradas.

En el día siguiente, la madre estaba en la iglesia con su hija.  En la hora de las ofrendas, la niña vio cuando la madre abrió la bolsa y, retirando 1 dólar, colocó en el local destinado a las contribuciones.  La pequeña niña miró firme para su madre y en un tono de voz que pudo ser oído por todos que estaban cerca de ellas, habló: “Madre, la iglesia es mucho más barato qué una pelicula, ¿no esí”

 

¿Qué valor hemos dado al trabajo en nuestras iglesiasí  ¿Qué hemos ofrecido para que el nombre del Señor Jesus sea proclamado hasta los confines de la tierra?  ¿Que importancia hemos dado a nuestra vida espiritual y a nuestra relación con Dios

 

Además de que ofrendemos mucho menos de lo que deberíamos, por lo mucho que hemos recibido del Señor en nuestras vidas, ¿qué más hemos negado a Diosí  ¿Hemos retenido el tiempo que deberíamos dedicar a Él?  ¿Hemos ahorrado el amor que venía a ser demostrado al prójimo, cómo Él nos enseñó?  ¿Hemos dado prioridad a otros compromisos en vez de asistir a los cultos para alabar y adorar su nombre

 

¡Como seríamos más bendecidos si entendiésemos el valor de estar en la presencia de Jesus!  Nuestro mundo sería mejor, nuestra vida sería más agradable, nuestros días serían más soleados.  Muchas veces nos sentimos tristes, desanimados, inquietos, y no entendemos el motivo.  Corremos para aquí y para allí en busca de oración y socorro espiritual.  En la realidad, lo que nos falta es la paz de Dios en el corazón, la alegría de servir al Señor, la fe que solo adquirimos cuando aprendemos a mirar para lo alto, la certeza de que el Señor vale más que una pelicula, que una vida de intereses personales, que todo lo más existente en el mundo.

 

la existencia de la iglesia del Señor — nosotros, los hijos de Dios — costó muy caro.  Costó la sangre de Jesus en la cruz del Calvario.  Seamos gratos a Él por tan grande amor.

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