Devocionales Cristianos – El mantenimiento espiritual

Gloria Copeland

Pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa. – Marcos 4:19

¿Sabía usted que las cosas que parecen inocentes en la vida diaria pueden ahogar su vida espiritual, si usted lo permite?

Una amiga mía me comentó que un día el Señor le dijo en oración que esta nación había llegado a ser una nación de hombres de mantenimiento. “Ustedes tiene tantas cosas que mantener -le dijo el Él-. Tienen que mantener su casa; tienen que mantener su automóvil, su patio, sus máquinas, su pelo…”

Es cierto. Usted puede llegar a ser un mantenedor de tantas cosas de esta vida que no le quedará tiempo para mantener su espíritu.

Cuando se encuentre en esa situación, es hora de simplificar su vida. Yo misma he tenido que aprender a hacerlo. Cuando pienso en algo que creo que necesito, no solo tomo en cuenta el precio en dólares y centavos, sino también el tiempo que me llevará mantenerlo y el efecto que tendrá en mi vida espiritual.

En Segunda de Timoteo 2:4 dice que no debemos enredarnos en los negocios de la vida. Hay una cosa que he aprendido en los últimos 30 años: nada es tan importante como estar en oración y en la Palabra con el Padre celestial. Nada en lo absoluto es más importante que eso en mi vida.

Escritura Devocional para Leer : Marcos 4:18-24

  • Dijo Jesus que no nos hagamos tesoros en esta tierra donde la polilla y el orin corrompen sino que nos hagamos tesoros en el cielo.

  • Gracias por este devocional. Les diré que hace poco yo estaba muy mal y hoy siento que mi vida está siendo fortalecida gracias al Señor.

  • Ha sido de mucha bendicion estar recimiendo en mi correo electronico los devocionales, Dios les bendiga mucho. Acabo de leer este que tiene relacion con los afanes diarios, y como nos quitan tiempo para mantener nuestro espiritu comparto plenamente esta verdad y ruego a Dios para que sus hijos nos demos cuenta cuando estamos cayendo en el grave error de descuirdar mantener nuestra vida cristiana.
    Atte, Liliana