Devocional Diario – Todo aquel: Soy yo, es Usted

De tal manera amó Dios al mundo,que ha dado a su Hijo unigénito,para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3:16.

Todo aquel que pide, recibe;y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. Mateo 7:8.

La tempestad se desencadenó en el mar de Galilea. Los discípulos de Jesús estaban en una barca en medio de la noche. De repente percibieron una silueta. Sobrecogidos de miedo, pensaron que se trataba de un fantasma. Pero Jesús era quien andaba sobre el agua; les dijo: “¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!” (Mateo 14:27). “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas”, le pidió Pedro. Jesús le respondió: “Ven”. Enseguida Pedro bajó de la barca y caminó sobre las aguas.

Jesús no dio una orden general, no dijo: –El que tenga fe, venga a mí. No, dio un mensaje personal a Pedro y éste le obedeció. Así es como tengo que leer cada versículo de la Escritura. No como una enseñanza general para todos, sino como un mensaje primeramente para mí. Cuando Jesús emplea la palabra “todo aquel”, debo comprender que se dirige a mí. Soy responsable de sentir que se refiere a mí y obrar en consecuencia.

Supongamos que Víctor, un niño de diez años, lea un poco distraído ante sus padres el versículo del encabezamiento. Su padre lo detiene y lee el versículo adaptándolo a su hijo: De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que Víctor que cree en él, no se pierda, mas tenga vida eterna. El niño se sorprende, se siente interpelado. Nosotros también, pongámonos serios, atentos, y dejemos que Dios nos hable.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, introduzca su comentario!
Por favor, introduzca su nombre aquí