Biblia Escoger y ElegirLas Decisiones un buen ejemplo para seguir

“Cuando Esaú tenía cuarenta años, se casó con Judit, que era hija de un hitita llamado Beerí. También se casó con Basemat, hija de otro hitita llamado Elón. Estas dos mujeres llegarían a causarles muchos problemas a Isaac y a Rebeca.” Genesis 26:34-35 (BLA)

Siempre tenemos la opción para elegir. Cada vez que elegimos tenemos varias posibilidades. Y por lo general elegimos aquella que nos resulta más favorable. El concepto de favorable depende de cada persona, de sus gustos, de sus hábitos, de sus necesidades o de sus urgencias. Un beduino en el desierto, al llegar a un oasis ni siquiera considera la opción de lavarse las manos o tomar agua. Sin dudar elige tomar agua y calmar su sed.

Permanentemente elegimos, pero a veces, como Esaú elegimos mal. Isaac había recomendado a sus hijos buscar una esposa entre la familia de Laban, de donde venía Rebeca. Esa era la línea que Dios había establecido para ellos. La vida de Esaú fue triste por sus malas decisiones y esta no fue la excepción. Buscando la compañera, también se equivocó.

Pero esta vez lo hizo premeditadamente. Esaú eligió mujeres de los hititas sabiendo que su padre no estaba de acuerdo con esa decisión, y que era en contra de su voluntad. Lo hizo para dañarlos, sabiendo que esa decisión los iba a hacer sufrir. Fue una actitud caprichosa y malintencionada, y logró lo que buscaba. Sus esposas les generaron muchos problemas a Isaac y a Rebeca.

Sin embargo, el mayor perjudicado fue él. En lugar de tener un hogar en armonía y paz como Dios le proponía, tuvo solo problemas, disputas y enojos. Volvió a equivocarse sin recordar que las malas decisiones generan amarguras. Siempre. Y lo más terrible es que tomamos como Esaú una mala decisión en un momento, pero su consecuencia nos acompaña toda la vida.

Pasaron muchos años de Esaú, pero hoy cometemos a menudo el mismo error. De tus últimas decisiones, ¿Cuáles fueron hechas en el temor de Dios y cuales siguiendo un capricho personal? No estamos evaluando ahora si el resultado de tu decisión tuvo efectos positivos o negativos. Sino cual fue la motivación para tomarla.

Porque esa condición va a determinar los resultados. A la corta o a la larga, toda mala decisión tiene malas consecuencias. Le pasó a Esaú y también te pasa a vos.

REFLEXIÓN – Decidí en el temor de Dios, no seas tonto.

Un gran abrazo y bendiciones

Dany