¡Has sido adoptado por Dios! Parte 2

“…EL QUE NO RECIBA EL REINO DE DIOS COMO UN NIÑO…” (Marcos 10:15)

Jesús dijo: “…El que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él” (Marcos 10:15). Tienes que volver a hacerte como niño, disfrutar de una clase de relación con el Señor que tal vez no tuviste de pequeño, y dejar que Él te sane y restaure lo que fue dañado en tu pasado. Dios abre sus brazos para abrazar a los adultos como si fueran niños y ayudarles a sanar las heridas de la infancia.

El nuevo nacimiento es una oportunidad de volver a empezar. Dios no te va a abusar cuando acudas a Él. Por medio de la alabanza, te acercas a Él como un niño pequeño que está aprendiendo a caminar. Tu adoración es como besos a Su rostro, al encontrarte seguro en Sus brazos. Sus intenciones son puras y su abrazo te da seguridad. Por eso es importante que aprendas a alabarlo y adorarlo.

Aunque hayas sido abusado por adultos en tu infancia, Dios puede transformar esas experiencias en algo positivo. Esto es lo que le dijo a Su pueblo: “Yo pasé junto a ti y te vi sucia…y te dije: ‘¡Vive!’… Te hice crecer como la hierba del campo; creciste, te hiciste grande y llegaste a ser muy hermosa… extendí mi manto sobre ti y cubrí tu desnudez; te hice juramento y entré en pacto contigo… y fuiste mía.  Te lavé con agua, lavé tus sangres de encima de ti y te ungí con aceite.  Luego te puse un vestido bordado, te calcé de tejón, te ceñí de lino y te cubrí de seda” (Ezequiel 16:6-10). Dios puede hacer eso mismo contigo.