perdon_perdonarPerdona – TENGO UN PAPA PERDONADOR

A. Necesitamos ser perdonados.

Dios es un Padre perdonador. Aunque juzga el pecado, ¡tiene corazón de Padre y no guarda rencor ni recuerdos vengativos! (Salmo 103:3).

El pecado produce dolores emocionales y mentales: amarguras, culpas, acusaciones, separaciones, resentimientos, angustias, etc. (Recuerda el tema El Pecado).

Y aún nuestro cuerpo sufre a causa del pecado (Sal.32:3-4), pero cuando nos arrepentimientos y renunciamos al pecado, no solamente recibimos su perdón sino que también podemos entregarle nuestros dolores para que él nos sane.

Cuando activamos fe en su Palabra se sanan nuestras emociones heridas y se renueva nuestra manera de pensar, de sentir y de vivir.

La Biblia nos da el ejemplo de muchos que fueron perdonados y restaurados: David (2°S.11 y 12, Sal.51), Manases (2°Cron.33), Pedro (Mt.26:69-75, Jn.21:15-19), y muchos otros.

Mira el Sal.86:5, Isaías 43:25 y Miqueas 7:18-19. ¡Así de extraordinario es el perdón del Padre! ¡Que nadie lo desprecie!

El perdón del Padre es total, no parcial. El perdona completamente, por lo tanto el arrepentimiento y la confesión deben ser totales y completos, no a medias, no confesando algunas cosas y ocultando otras.

B. Necesitamos perdonar.

Sabernos perdonados y restaurados por Dios nos permite perdonar a los demás por sus ofensas, sus malos tratos o sus injusticias. Podemos perdonarlos aunque no se lo merezcan, porque nosotros fuimos perdonados por el Padre sin merecerlo.

¿Por qué tengo que perdonar a los demásí (Mt.6:14-15 y Mr.11:25-26).

¿Y por qué el Padre no perdona al que no esta dispuesto a perdonar?

. Porque él es un Dios justicia. Si él me perdona a mi sabiendo que en mi corazón hay rencores, odios y falta de perdón hacia el que me ha ofendido ¿podría seguir siendo un Padre justo?

. Porque conoce que no hay un sincero arrepentimiento en mi vida. ¿Perdonaría Dios el pecado que le confieso, sabiendo que en lo profundo de mi corazón hay rencores y amarguras por lo que me hicieron?

El no nos perdonará hasta que no perdonemos (Lc.6:37).

Si Jesús me perdonó total y completamente sin guardar resentimientos, sin echarme en la cara el pasado, sin mantener indiferencias o amarguras hacia mi, ¡así debo perdonar! (Col.3:13). Además, perdonar no es un sentimiento. Perdonar es una decisión de mi voluntad en obediencia a la Palabra de Dios.

(Mira el Tema: “Puedes y Tienes que Perdonar” para una explicación más amplia).

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