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La Mujer Encorvada Y El Espíritu De Enfermedad En La Biblia

El Pasado Y El Futuro De La Mujer Que Tenía Un Espíritu De Enfermedad

Cuando Jesús la vio, la llamó (Lucas 13:12).

Y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios (Lucas 13:11-13).

Esta mujer no podía caminar bien porque había estado atada por un «espíritu de enfermedad» durante dieciocho años.

Creo que 18 años es mucho tiempo para luchar contra algo. Y durante ese tiempo, ella había venido a la iglesia y no recibió ninguna ayuda. Entonces Jesús la ‘llamo’ adelante. ¿Por qué no la sanó en el lugar donde estaba? Aquí hay dos razones:

(1) Dios quiere que ejerzamos la fe y actuemos según su Palabra

Cuando vives con un problema sin resolver durante mucho tiempo, empiezas a pensar: «Esto nunca cambiará». Entonces, antes de que Dios cambie tus circunstancias, Él cambia tu mente y te permite ver nuevas posibilidades. Esto se llama «fe». La Biblia dice: «Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan». (Hebreos 11:6) Hoy, Dios quiere que te acerques a Él con un corazón abierto.

(2) Dios quiere que invirtamos en nuestra propia liberación

Cuando tienes una inversión en algo, lo valoras y lo proteges. De esa manera, cuando Satanás trata de traer el problema de vuelta, tú dices, «No, yo no recibo eso. Eso ya no es lo que soy. Soy una nueva criatura en Cristo Jesús».

Cuando Jesús la vio, la llamó (Lucas 13:12).

No sabemos cuánto tiempo le tomó a esta mujer llegar al frente de la iglesia cuando Jesús la llamó. Las personas que están sufriendo no siempre pueden moverse tan rápido como los demás. Hay dos lecciones importantes para ti en su historia.

(1) A veces no crecerás y madurarás tan rápido como otros porque has estado luchando con un problema que te debilito durante mucho tiempo

Lo que parece fácil para otros puede ser muy difícil para ti. Pero hay buenas noticias: Jesús te esperará y trabajará contigo hasta que superes tu problema.

(2) Tu testimonio saldrá de las pruebas por las que has pasado

Y no importa por lo que hayas pasado, hoy Jesús te está llamando. Él está diciendo: ¡Levántate! Puedes acercarte a Mí. No importa lo que hayas hecho o lo que hayas sufrido, Él te está llamando.

Puedes pensar que tu secreto es peor que el de los demás. Ten la seguridad de que Dios lo sabe todo. Y su promesa es esta:

Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. Aún te edificaré, y serás edificada (Jeremías 31:3-4).

Como un maestro escultor que crea algo hermoso a partir de un pedazo de roca en bruto, Dios puede convertir tu desorden en un mensaje de esperanza para otros. La razón por la que Satanás te ha atacado es porque tienes algo valioso dentro de ti para dar a los demás.

La historia de esta mujer termina con estas palabras: La multitud se regocijaba por todas las cosas gloriosas que había hecho (El plan de Dios es que la gente vea tu vida y diga: Mira, algo le paso; ya no es la misma persona).

Cuando Jesús la vio, la llamó (Lucas 13:12).

Esta mujer intentó la religión, pero no pudo ayudarla. Probó con los médicos, pero no pudieron curarla. Y la gente que la rodeaba pensaba que su problema nunca se resolvería. Incluso ella lo pensó. Pero Jesús no. Su promesa es: «Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar» (Mateo 11:28).

Qué maravilloso y que alivio da, el saber que puedes entregar tus cargas a Jesús. No importa cuán difícil parezca la vida, el alivio está a sólo una oración de distancia. Sin importar los obstáculos en medio del camino, acude a Jesús. Puede que tengas un bebé fuera del matrimonio en tus brazos, pero sigue buscándolo a Él. Puede que hayas sido abusado y nunca hayas sido capaz de decírselo a nadie, pero no dejes de ir en pos de Él. No tienes que contarle a todo el mundo todo tu pasado. Solo debes saber que Jesús te está llamando. Él conoce tu pasado, pero te llama de todos modos. Él no te ve como estas, sino como serás cuando su gracia haya obrado en tu vida.

La mujer samaritana en el pozo era una marginada por su vida inmoral, pero fue elegida para hablar a muchas más personas de Jesús (Juan 4:39). Mateo, que escribió el primer libro del Nuevo Testamento, era un despreciado recaudador de impuestos que trabajaba para los romanos cuando conoció a Jesús. Pero Jesús no examina tu pasado para decidir lo que hará con tu futuro. Saulo de Tarso, el asesino de cristianos, se convirtió en el gran apóstol Pablo, autor de la mitad del Nuevo Testamento.

La buena nueva para nosotros es que cuando Jesús nos salva, ya no existe más un pasado sombrío. Solo un futuro glorioso.

Ester 1-4, Lucas 16:19-31, Salmos 24, Proverbios 7:24-27 Ester 5-10, Lucas 17:1-10, Sal 18:1-29, Proverbios 26:24-27 2 Tesalonicenses 1-3, Lucas 17:11-19, Salmos 115, Proverbios 8:1-3

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