DEVOCIONAL


LA ETERNIDAD Y JUSTICIA DIVINA

 

MEDITE EN SALMOS 43-45

?Tu trono, Dios, es eterno y para siempre…? (Salmo 45:6ª)

La Biblia y la Historia muestran que hubo buenos y malos gobernantes; reyes, faraones y líderes mundiales que se mantuvieron por largo tiempo; pero su reinado tuvo su fin. Por ejemplo, en el Antiguo testamento, el Reino del Sur ó de Judá tuvo en el poder 19 reyes y una reina, todos de la dinastía de David, en un lapso de 400 años. Hubo reyes que clamaron por justicia.

El salmista, está orando a Dios que juzgue su causa; que lo libre de gente impía, gente engañadora, gente inicua. ¿Es correcto orar así? ¿Se puede pedir al Señor que haga justicia? Sí aunque el Señor es soberano y puede defendernos, otras veces nos deja lecciones.

Uno puede orar por justicia y el Señor lo hace. Como también hay circunstancia que Él permite que el mal nos agobie y nos enseñe para que confiemos en el Señor. Por ejemplo, el salmista David fue objeto de persecución de parte de Saúl; fue objeto de rebelión de parte de su hijo Absalón. Dios acudió a su defensa

Los israelitas tenían que contar a cada generación de sus descendientes, los milagros, hazañas y disciplina de Dios a su pueblo. Me imagino a Moisés, a los cronistas; a los sacerdotes y profetas; narrando la historia de las obras de Dios a su pueblo. Cuenta a tu hijo de las cosas de Dios. Comparte a tu cónyuge y familiares amados lo que Dios hace por ti. Testifica a los impíos del poder de Dios. Deja que otros oídos, escuchen Palabra de Dios, en sus vidas. Cuando esto ocurre, tiempo te faltará para seguir conversando.

Alejandro el Grande, quien conquistó en Imperio Persa en tres ocasiones, incluso Egipto; murió y quedó en la Historia. Pero que gran diferencia, El Reino de Dios, es eterno. Confía en Él, no temas ya que Dios tiene control de todo y en el tiempo preciso hace justicia. Alábalo.

ORACIÓN:

Eres eterno y justo, te alabo, porque tu Trono sigue firme…

(Por:LaBibliadice…inisterionternacional)Al

Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir (Ap.1:4ª)Amén.Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.(Ap22:20).Amén