Inicio » Destino » ¿Cuál Debe Ser Tu Visión Espiritual Según La Biblia?

¿Cuál Debe Ser Tu Visión Espiritual Según La Biblia?

TU VISIÓN ESPIRITUAL VISTA EN LA BIBLIA

Jesús les dijo a sus discípulos que levantaran los ojos y que miraran los campos de grano que estaban listos para cosechar (Juan 4:35). Usaba los campos como un ejemplo de los campos espirituales de los numerosos hombres y mujeres alrededor del mundo quienes están listos para ser cosechados para el Reino de Dios.

Un día mientras estaban parados en medio de un campo de siembra visiblemente listo para la cosecha natural, los discípulos experimentaron el nacimiento de una visión espiritual. Ellos recibieron el mandato de su destino divino. Jesús quiere hacer nacer la misma visión dentro de ti.

Quiere darte una visión de los campos espirituales del mundo ya listos para la siega para Su Reino.

Cuando reconozcas la importancia de esa visión y comprendas la responsabilidad que tienes en cumplirla, tu vida jamás será igual. Jesús dijo claramente: “El campo es el mundo…” (Mateo 13:38).

Africa, Asia, Australia, Norteamérica, Sudamérica, Europa, las Islas de los mares—los campos de siembra del mundo están listos con las multitudes que todavía no han oído la Buena Nueva del Reino de Dios.

La visión no ha cambiado. Es la misma visión que Jesús hizo que naciera en las vidas de Sus discípulos. La voluntad de Dios es la misma porque aún no se ha terminado el trabajo. Hay millones incontables a quienes les falta recibir la Buena Nueva.

La visión sigue siendo los campos de cosecha en el mundo. Cuando Jesús les habló a sus seguidores sobre la cosecha espiritual, expuso a grandes rasgos los cinco pasos documentados en Juan 4:35 que les permitirían recibir esta visión.

Hoy y mañana, estudiaremos estos pasos, ya que son importantes respecto a tu destino divino. Si tu llamado, tu propósito, tu destino evidente es de Dios, tendrá que ver de alguna manera con la cosecha.

Paso Uno: “No dicen ustedes”

Muchos creyentes pasan su vida entera hablando de la cosecha. Son como un equipo de jornaleros que pretenden recoger la cosecha mientras permanezcan sentados en el granero. Van al granero (la iglesia) cada domingo por la mañana y comienzan a estudiar métodos mejores y más grandes de agricultura (la cosecha espiritual).

Afilan sus hoces de cosecha –por así decirlo—y después regresan a casa. Regresan en la noche para estudiar mejores métodos de agricultura, afilan sus hoces, y regresan a casa. Repiten esto semana tras semana hasta que las semanas se vuelven meses y los meses se vuelven años y aún así, nadie sale a los campos para cosechar.

Cuando dijo Jesús, “No dicen ustedes”, Él quiso decir que sólo hablar de cosechar no basta. Has de ser participante en el verdadero proceso de cosechar. Esto no quiere decir que todos tienen que dejar sus empleos, buscar apoyo económico de la iglesia, y viajar a otros países como predicadores del Evangelio. No obstante, cada creyente tiene que tomar una parte activa de alguna manera en la cosecha espiritual.

Para algunos, los campos estarán precisamente fuera de las puertas de su casa e iglesia. Para otros, la cosecha será un campo en el extranjero. El punto clave es que cada creyente debe de participar en la cosecha y no sólo hablar de ella.

¿Cómo se relaciona lo que ves como tu destino divino con la cosecha espiritual?

¿Solamente hablas en vano de la cosecha o estás segando en este momento, justo donde estás?

LA VISIÓN EN ÉPOCA DE COSECHA

El campo de cosecha espiritual del mundo es el destino divino al cual son llamados los creyentes. Para algunos, ese campo está precisamente en donde están ellos—su vecindad, su empleo, su escuela o su ámbito de influencia. Para otros, la cosecha estará en una tierra extranjera. Dondequiera que esté nuestro campo, aprendimos ayer que no podemos sólo hablar. Aquí tienes cuatro pasos más para poder realizar la visión en tu vida

Paso dos: “Aún faltan cuatro meses” 

Para poder ser parte de esta visión de la época de cosecha, no puedes retrasarla. No puedes esperar hasta algún futuro para tomar una parte activa. Hay almas que están muriendo en el pecado ahora.

Paso tres: “Yo les digo.” Los caminos de Dios son diferentes a los del hombre:

Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos

—afirma el Señor — 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. (Isaías 55:8-9 RV1960)

Los hombres hablan de una cosecha espiritual. La retrasan. Pero lo que dice Dios es diferente a lo que dice el hombre. Él dice…

Paso cuatro: “Alcen los ojos.” 

Has de alzar los ojos espirituales de las distracciones de la vida. Has de alzarlos de tus propios problemas, del desánimo, del negocio y de preocupaciones mundanas. Has de alzar los ojos de las circunstancias de la vida a…

Paso cinco: “Miren los campos.” 

No basta voltear los ojos de las distracciones hacia el campo de cosecha. Debes de mirar la cosecha cuidadosamente. Debes de mirar el mundo a través de los ojos de Dios.

Muchos no tienen una visión espiritual porque no han mirado cuidadosamente el mundo de una forma espiritual. No han aceptado su responsabilidad personal para cosechar. No han tomado en cuenta las condiciones de los campos en nuestro mundo de hoy.

Israel estaba a punto de recoger una gran cosecha cuando los madianitas enemigos los atacaron para agarrar y destruir sus cultivos (Josué 6). No dejes que el enemigo te robe lo que Dios separo para tu destino. No dejes que el enemigo destruya la visión de una cosecha espiritual a la cual eres llamado y destinado.

Abraham tuvo un destino divino que tuvo que ver con el nacimiento de las naciones. La nación de Israel tuvo un destino divino para representar a Dios a las naciones. Tú tienes un destino divino en la cosecha del mundo. No te demores. No sólo hables de lo que vas a hacer para Dios algún día. Comienza a cumplir tu destino como un segador espiritual ahora mismo—hoy.

Deja un comentario

Comparte
Tweet
WhatsApp
Comparte